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viernes, 11 de febrero de 2011

Ricitos de oro, los tres osos y lo politicamente correcto

Estimados lectores y amigos del blog y red twitter:

Ahora nos toca analizar un tema por demás delicado en materia de reglas de etiqueta y respeto hacia las demás personas, todo ello; bajo la tradicional fábula y moraleja que les he venido compartiendo viernes con viernes. Esta vez analizaremos la fábula de ricitos de oro y los tres osos, espero que les guste.

Cierto día, ricitos de oro se encontraba jugando sola en el bosque y por cuestiones de la edad no midió bien su tiempo entre juego y juego, por lo que después de algunas horas la oscuridad la alcanzó lejos de casa.

Al verse sola y buscando un lugar donde pasar la noche para guarecerse de los peligros nocturnos, a lo lejos divisó una cabaña y corrió hacía la misma, sin más demora.

Al llegar tocó a la puerta miró al suelo y leyó en un tapete: ¡bienvenidos, esta es su casa! -era la casa del papa oso, mama osa y el pequeño oso-, aún y cuando nadie llegó para recibirla, un poco contrariada, decidió tomar la iniciativa y giró la perilla para entrar a la cabaña. Ninguna alma se encontraba en ese momento, por lo que acto seguido; decidió poner en práctica lo que decía el tapete.

Se sirvió toda la sopa la gandalla, se tomo todas la bebidas y las palomitas pasaron a mejor vida, hizo una llamada telefónica a un pariente en Alemania, rento un pago por evento en un sistema de cable e hizo el cargo con la tarjeta de crédito del oso mayor, en fin; toda una serie de desatinos abusando de la confianza de aquella familia del reino animal...

¿Cuantas veces más de alguno de los lectores no ha estado ante esta situación políticamente incorrecta por parte de sus invitados, que sin observar las reglas del Manual de Carreño pasan por alto la "etiqueta" del momento?, ¿Será acaso correcto que los "ricitos de oro"  abusen de la confianza de su anfitrión? ¿Les suena conocida la actitud de algún trabajador que "patea el pesebre"? ¿Un vecino que se queda con tu escalera de pintar?.

En lo personal considero que deben prevalecer por encima de todo las "reglas de etiqueta", sana convivencia y armonía. En todo momento debemos apergarnos a ellas y sobre todo "ser políticamente correctos" para no poner en predicamentos a nuestros amigos  o personas cercanas y sobre todo cumplir con lo que dice el refrán; "A donde fueres, haz lo que vieres".

Si se reflexiona sobre el tema, lo "cortés y educado" no quita o demerita a las personas y el actuar correctamente en su vida personal, laboral, intelectual, etc.

La "casa" es un espacio o recinto sagrado que representa todo lo que gira a nuestro alrededor y que en todo momento debemos respetar con reciprocidad, ello fortalece las relaciones interpersonales. 

Que tengan un excelente fin de semana y espero que la lectura haya sido de su agrado.

Saludos cordiales

CPC y MI Juan Gabriel Muñoz López
Consultor Fiscal
twitter: @gabriel_fiscal

jueves, 3 de febrero de 2011

El viejo, el niño, el burro y los demás

Estimados seguidores del blog, colegas y amigos:

Reciban la entrega tradicional de esta semana en donde analizaremos al amparo de la fábula que tengo como título; el valor de la amistad y los comentarios constructivos, espero que les guste.

Cierto día; El viejo decidió visitar a sus amistades en el pueblo cercano, es buen momento para estar con ellos -pensó para sí refiriendose a sus amigos- así que sin más tiempo que perder preparó sus cosas e invito a su nieto para que lo apoyara con el viaje y cargo a su mula con las cosas necesarias para tal fin.

Una vez emprendido el camino al correr de las horas pasaron por donde otros viajeros iban y de ellos escucharon el siguiente comentario: ¡Viejo abusivo! mira nada mas, el montado en el burro y el niño caminando... al instante el viejo bajo de la montura y dejo que el niño tomara un descanso en el lomo del animal.

Otros tantos kilometros recorridos y nuevamente los comentarios de las personas: ¡mira nada más! que niño tan abusivo, él es joven y puede resistir la jornada, debe dejar descansar al burro, un poco contrariado por estas palabras, el viejo le solicito a su nieto que bajara del pobre animal, pensando que sería lo correcto y continuar así hasta su destino final.

Antes de la llegada al pueblo donde vivían sus amigos, un último comentario de las gentes dieron al traste con la paciencia y cordura del viejo: ¡Que tontos ese par! ¡que desperdicio de animal! para eso son los burros, para utilizarlos como transporte...

Estimados lectores: Si bien es cierto que los comentarios deben ser útiles para mejorar nuestra vida y actividades, no es correcto tomarlos en la literalidad de las palabras. No hay que perder de vista que la mejor decisión está en nuestras manos, no teman equivocarse y no se preocupen por el que dirán las otras personas, hay que seleccionar lo que en verdad nos ayuda a crecer y alcanzar nuestros objetivos planteados, lo importante es llegar al culmen de nuestros proyectos y sueños, el cómo hacerlo puede variar dependiendo de la óptica muy personal de los demás, pero no influir en la decisión final, esa nos corresponde a cada uno de nosotros.

Saludos cordiales y gracias por el seguimiento a este blog.

CPC y MI Juan Gabriel Muñoz López
Consultor Fiscal
twitter: @gabriel_fiscal