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lunes, 28 de noviembre de 2011

Hachiro, el valor de la amistad y lealtad

En mis múltiples viajes de capacitación por todo el país, me encontré con un gran mensaje de superación personal mientras observaba -al inicio con desgano, pero después interesado al 100%- una película protagonizada por Richard Gere y un hermoso perro "akita". En esta ocasión tomaré como inspiración esa película para dar a conocer un mensaje de amistad y lealtad. Espero que sea de su agrado.


La historia inicia con el viaje de "Hachiro" el perro Akita desde Japón, hasta llegar a la estación de tren de una típica ciudad pequeña donde sus habitantes mantienen grandes lazos de amistad y respeto.


Entre el vaivén del traslado y manejo de la jaula que contenía a nuestro pequeño amigo, la misma cayó al suelo dejando libre al pequeño Hachi, el akita un poco desconcertado permaneció quieto en un ambiente un poco extraño para él hasta que fue recogido por el otro personaje de la historia, un profesor de música y artes.


Contrariado el profesor por el "abandono" de Hachi, decidió llevarlo al encargado del despacho de boletos para que lo resguardara hasta que el dueño del animal lo reclamara, no obstante, este último argumentó que Hachi no podría permanecer en la estación de tren por políticas internas lo que obligó al profesor a llevarlo a su casa para posterior hacer el aviso de mascota extraviada esperando que su dueño legítimo lo reclamará.


Sin pretender ahondar demasiado en el trama de la historia, comentaré que se creó tal vinculo entre el pequeno Hachi y el profesor, que ambos crecieron con su amistad con el transcurso del tiempo. Hachi se ganó un lugar en la familia.


Hachi todos los días acompañaba al profesor en su recorrido hasta la estación del tren y permanecía ahí hasta que su amigo marchaba a su destino y regresaba en la tarde para darle una alegre bienvenida después de su jornada de trabajo. Esta escena se repitió en la vida de los habitantes de la comunidad hasta el punto de crear admiración por la amistad entre el profesor y su mascota, ¡Buenos días /tardes profesor¡ ¡Hola Hachi!, era el saludo para los grandes amigos.


El tiempo pasó y un día Hachi tuvo un pequeño cambio en la actitud hacia su amo, el profesor, un poco contrariado por ello decidió seguir en su camino hacia la estación de tren sin la compañía de su Akita. Lamentablemente; ese día el profesor encontró la muerte por un paro cardíaco durante su jornada de trabajo.


Como era tradicional, por la tarde Hachi volvió hasta la estación de trenes para dar el recibimiento a su amigo, ahí permaneció quieto hasta que el último tren arribo sin que pudiera saludar a su amo obligando al Akita a regresar a casa. Los habitantes en los días siguientes observaron la misma actitud de Hachi y sintieron lástima por él, el profesor ya no regresaría nunca. Sin embargo; el Akita siempre regresó a la estación de trenes a la misma hora, día a día durante 9 años seguidos sin obtener resultado (durante todo este tiempo fue cuidado y alimentado por todos los habitantes del pueblo que coincidían en la estación de tren), hasta que la muerte lo volvió a reunir con su amigo el profesor. 


Esta historia de amistad y lealtad nos muestra que ante todo, lo lazos de amistad nunca llegan a romperse cuando son sólidos y basados en el respeto y apoyo mutuo.


La amistad no debe basarse en cuestiones pasajeras o de moda, debe ser un vínculo para el crecimiento de espíritus afines, su fortalecimiento crece día a día con amor, trabajo y comprensión.


De igual forma, ser leal a los principios y buenos valores hará que nuestro entorno sea de tal forma empático con los que nos rodean e interactuan con nosotros mismos y nos traerá mayores resultados.


¡La verdadera amistad y lealtad perdura en el tiempo y transmite su mensaje para la posteridad!


Espero que haya sido de su agrado.


Saludos cordiales


CPC y MI Juan Gabriel Muñoz López
Consultor


Basado en la película "siempre a tu lado".



martes, 20 de septiembre de 2011

Apretar la tuerca adecuada



Estimados lectores:

Reciban un cordial saludo y a la vez la reflexión de esta semana que tiene que ver con la capacitación continua y su aplicación a la vida diaria de las empresas. Espero que sea de su agrado.

Cierto día un empresario local decidió apostar por modernizar su planta para elaborar un producto novedoso, para ello, mandó traer de tierras orientales la más moderna y costosa  maquinaria que le permitiera ser líder en su nicho de mercado con sus productos a innovar.

Muy entusiasmado por la llegada de su nueva maquinaria, giró las instrucciones pertinentes para su instalación a la brevedad posible y así se cumplieron las ordenes, decenas de trabajadores contribuyeron a la labor e inició el proceso novedoso que contribuiría al éxito de las ventas.

Todo marcho bien durante los primeros seis meses, hasta que un día, la maquinaria dejó de funcionar y con ello llegaron los problemas y la baja en la productividad. Angustiado por esta situación, el empresario decidió llamar sin más demora a los mejores técnicos del mundo especializados en estos menesteres. No obstante, ninguno acertó a dar una causa de la falla y por ende la desesperación hizo mella en el dueño, que en una medida controversial pero necesaria; mandó pedir los servicios de un humilde técnico local como última opción antes de desechar su inversión.

Acto seguido, el técnico acudió al llamado y demorando únicamente 10 minutos en la evaluación de la problemática, emitió un fallo del tema y solicito la autorización para arreglar el desperfecto en la maquinaria, el empresario autorizó la compostura no importando nada más y para su sorpresa el técnico apretó solo una tuerca que estaba en la parte posterior del costoso equipo.

El empresario maravillado por esta acción y por ver resuelto su problema, le solicitó el correspondiente comprobante de sus servicios para pagarlo en el momento y se llevó la sorpresa del cobro: $1'000,000.00 más el correspondiente IVA de la operación. Fue tal la sorpresa por el cobro "desmedido" del técnico, sin embargo, debía honrar su palabra empeñada, no sin antes solicitar el "desglose" de los servicios como para estar convencido del justo cobro del mismo.

El recibo del honorario por el servicio efectuado se desglosó de la siguiente manera:

Análisis de la falla y apretar la tuerca: $1,000.00
Saber que tuerca apretar: $999,000.00

Conclusiones:

Es muy importante para el desarrollo profesional del individuo la implementación de un estilo de vida basado en la mejora continua, esto lo proporciona la capacitación constante en el ámbito laboral o intelectual que mejor desarrollemos. ¡No temas en invertir en tu capacitación personal, con el paso del tiempo se te retribuye y en mayor cantidad¡.

De igual manera, el saber cobrar por el servicio que se ofrece basado en la competencia de servicio, calidad y seguridad del resultado, dará como resultado un respeto hacia la profesión que desarrollemos y evitará la mala competencia basada únicamente en precio.

Y tú estimado lector, ¿Estás preparado para "apretar la tuerca indicada"?

Saludos cordiales:

CPC y MI Juan Gabriel Muñoz López
Consultor fiscal, capacitador y conferencista.

twitter: @gabriel_fiscal  @Elgabocoaching
http://elcoachingdebolsillo.blogspot.com