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viernes, 11 de mayo de 2012

Los Lobos y los perros, la preparación para la lucha

Estimados lectores:

Después de unas largas "vacaciones" de mi musa de la escritura, llegó con nuevos bríos para compartir con ustedes la consabida fábula del Griego Esopo, claro está; adaptada y aplicada a la vida profesional del individuo y del coaching para la reflexión semanal, espero que sea de su agrado.

Adaptación de la fábula: Los lobos y los perros alistándose a luchar

Se encontraban preparando el escenario para la lucha las huestes de lobos y de perros, aquello pintaba para una carnicería segura, y en ese tenor, los perros decidieron poner al frente de ellos a un General exitoso que condujera su destino.

Los perros estaban un poco perplejos y contrariados, lejos de entablar la batalla en el acto, su General -en una actitud cautelosa- decidió aplazar la confrontación, a lo que los caninos espetaron a su líder: ¿Por qué no hemos entablado batalla aún?, ¡Los lobos nos tomarán por cobardes!, ¡Vamos, de la orden e iniciaremos el ataque!. Los ansiosos perros recibieron como respuesta lo siguiente: Calma, ¿Acaso no perciben que los lobos son del mismo color, tamaño, fuerza e inteligencia?, en cambio, en nuestras filas tenemos una amplia de variedad, tamaños, colores, complexión. Es cierto que todos procedemos de distintas razas de las cuales sentimos orgullo, pero; ¿Cómo enfrentarnos en el campo de batalla sin estar nivelados con el enemigo?, debo primero unificar a mi raza para dar guerra en igualdad de circunstancias...

Pues bien estimado lector, de la adaptación de la fábula anterior, podemos tomar los siguientes elementos para efectuar un análisis de la situación:

1. Los Lobos son todas aquellas personas o situaciones diarias que desean dar batalla a la profesión contable buscando evitar el uso de nuestros servicios a toda costa en aras de falsas ideas de ahorro y autosuficiencia, o de considerarnos como el mal necesario en la mayoría de los casos, por citar algunos ejemplos muy palpables en la actualidad.

2. Toda la profesión contable -en esta historia representada por la otra raza de caninos, en sentido figurado y con el debido respeto que se merece cada uno de ustedes amables lectores y sin caer en términos peyorativos ni con el afán de ofender a nadie-, orgullosamente desarrollamos día a día nuestra labor, provenimos de distintas universidades, agrupaciones, colegios, asociaciones, etc., eso nos hace sentir que estamos listos para iniciar la batalla por ser mejores cada día. Sin embargo, hemos demostrado falta de uniformidad para atacar al enemigo común que tenemos: la apatía, la falta de interés por el gremio, intereses particulares en lugar de generales, el embate y arbitrio de las autoridades, etc.

3. Nuestro "General" puede estar representado en la historia que comparto el día de hoy, por líderes de agrupaciones o asociaciones que buscan unificar y estandarizar el servicio y/o profesión contable en aras de hacer frente con dignidad y unidad, a las necesidades que tienes los empresarios y/o receptores de nuestros servicios. Es importante recalcar que en esta batalla del día a día, deben prevalecer los valores como: Trabajo en equipo, Uniformidad de criterios, estandarización de cuotas o igualas en la prestación de nuestros servicios, etc., esto con la finalidad de hacer de nuestra carrera un poderoso gremio al cual se le respete en todas las circunstancias de la vida.

La preparación para la batalla diaria no es fácil, debemos planear, crear estrategias competitivas, "unificar" criterios y sobre todo, lo más importante; seguir propiciando la cultura de la capacitación o especialización, en aras de ganar la guerra a la apatía por recurrir a nuestros servicios o a la competencia desleal del gremio, etc.

Un ataque en solitario nunca tendrá el mismo efecto que cuando lo llevamos a cabo un unión, tan es así que estimado lector; lo invito a llevar a cabo la siguiente dinámica que ejemplifica lo que pretendo demostrar: ponga en sus manos un palo de madera con el cual sujetamos una rica paleta de agua o de leche, ahora rompalo, acto seguido ponga en sus manos la cantidad de 15 palitos de la misma madera, agrupados todos ellos e intente romperlos... ¡Ah verdad!... no fue lo mismo...

Apoyemos las propuestas y labor de nuestras organizaciones y/o agrupaciones, sea cual fuere el nombre, realmente no importa el lugar, universidad o cuna de donde provenimos, evitemos la discordia o los intereses particulares en aras de un bien común: la dignidad y fortaleza de la profesión contable. 

Así con ello, no importa si son "lobos" u otras las manadas los que buscan derrotarnos en el día a día, hemos de estar preparados para dar una batalla y salir triunfantes de ella.

Saludos cordiales

CPC y MI Juan Gabriel Muñoz López
Consultor

twitter: @gabriel_fiscal




viernes, 13 de enero de 2012

La carta a García y la proactividad

Estimados lectores:

Reciban un cordial saludo y a la vez mi siguiente reflexión acerca de la pro actividad analizada desde la óptica de la famosa "Carta a García" del autor Elbert Hubbard, espero que sea de su agrado.

"Las gentes que nunca hacen más de lo que se les paga
nunca obtienen pago por más de lo que hacen"

Elbert Hubbard


La carta a García es una reflexión situada en el contexto de la disputa entre EU y España por el tema de Cuba que era imperante buscar una conciliación entre ambas naciones, para ello, el Presidente de la Unión Americana requería que se entregara la carta al General Calixto García con la finalidad de entablar el canal de comunicación necesario para tal fin.

Absorto y preocupado por encontrar al hombre adecuado que llevará tal encomiosa labor, le sugirieron al Presidente de la Unión Americana a un tal Rowan, el cual mostraba las capacidades necesarias para tal empresa. La preocupación era justificable, no se sabía el paradero del General García en la jungla cubana.

Sin más demora, Rowan se presentó ante el mandatario Estadounidense y recibió la carta la cual dobló y guardo en una bolsa del pecho. Sin preguntar nada salió ipso facto a cumplir la emcomienda, se embarcó y evadió todos los peligros en su perihelio de dos semanas. Para este tiempo, García había fallecido, sin embargo Rowan cumplió con entregar la carta a García, pues había muchos más de ellos en la isla.


Estimado Lector, ¿Qué nos dejá como enseñanza esta reflexión?, pues bien, si estuvo atento a la lectura podrá haber encontrado una actitud proactiva de Rowan, ya que sin saber como era García, donde estaba su paraderos, como le haría para llegar a él, llevó a cabo su econmienda. 


El punto de inflexión es el siguiente: En las empresas o en la vida profesional, ¿Las personas tienen la actitud de Rowan o requieren de muchas instrucciones o solicitudes para llevar tal o cual trabajo?, ¿Se tiene la cualidad (y porque no decirlo; la virtud) de la proactividad para que las organizaciones funcionen sin la necesidad del "latigo" o "chicote" del jefe?, ¿Contamos con la suficiente motivación para influir positivamente en las personas y se puedan lograr los objetivos planteados? ¿El personal requiere de "estímulos" (monetarios en la mayoría de los casos) para hacer el trabajo que les corresponde de facto?.


Pudieramos seguir planteando interrogantes, sin embargo, el mensaje es claro, aquella persona que actúa proactivamente como Rowan y lleva a cabo su encomienda con tal dedicación por ende recibe su gratificación personal y profesional. Asimismo, por añadidura el estímulo monetario llegará, del otro lado de la moneda están las demás personas. Usted lector sabrá interpretar el mensaje.


Necesitamos como país mas Rowans que entreguen la Carta a García, el éxito llegará con ello.


Muy atentamente,


CPC y MI Juan Gabriel Muñoz López
Consultor
twitter: @gabriel_fiscal